martes, 15 de enero de 2013

ya no sé que hacer conmigo

Ya tuve que ir obligado a misa, ya toqué en el piano "Para Elisa" 
ya aprendí a falsear mi sonrisa, ya caminé por la cornisa 
ya cambié de lugar mi cama, ya hice comedia, ya hice drama 
fui concreto y me fui por las ramas, ya me hice el bueno y tuve mala fama 
ya fui ético y fui errático, ya fui escéptico y fui fanático 
ya fui abúlico y fui metódico, ya fui púdico fui caótico 
ya leí Arthur Conan

 Doyle, ya me pasé de nafta a gasoil
ya leí a Breton y a Molière, ya dormí en colchón y en sommier
ya me cambié el pelo de color, ya estuve en contra y estuve a favor
lo que me daba placer ahora me da dolor, ya estuve al otro lado del mostrador
y oigo una voz que dice sin razón,
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual,
ya no sé que hacer conmigo
ya me ahogué en un vaso de agua, ya planté café en Nicaragua
ya me fui a probar suerte a USA, ya jugué a la ruleta rusa
ya creí en los marcianos, ya fui ovo-lacto vegetariano, sano
fui quieto y fui gitano, ya estuve tranqui y estuve hasta las manos
hice un curso de mitología pero de mí los dioses se reían
orfebrería la salvé raspando, y ritmología aquí la estoy aplicando
ya probé, ya fumé, ya tomé, ya dejé, ya firmé, ya viajé, ya pegué, ya sufrí, ya eludí, ya huí, ya asumí, ya me fui, ya volví, ya fingí, ya mentí
y entre tantas falsedades, muchas de mis mentiras ya son verdades
hice facil las adversidades, y me compliqué en las nimiedades
y oigo una voz que dice con razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo
ya me hice un lifting, me puse un piercing, fui a ver al Dream Team y no hubo feeling
me tatué al Ché en una nalga, arriba de mami para que no se salga
ya me reí y me importó un bledo, de cosas y gente que ahora me dan miedo
ayuné por causas al pedo, ya me empaché con pollo al spiedo
ya fui al psicólogo, fui al teólogo, fui al astrólogo, fui al enólogo
ya fui alcohólico y fui lambeta, ya fui anónimo y ya hice dieta
ya lancé piedras y escupitajos, al lugar donde ahora trabajo
y mi legajo cuenta a destajo, que me porté bien y que armé relajo
y oigo una voz que dice sin razón
vos siempre cambiando ya no cambias más
y yo estoy cada vez más igual
ya no sé que hacer conmigo.

EL PODER DEL MAR (Suryavan Solar)

Hay un cualidad que tiene el Mar 
Despierta el corazón y el poder de Amar
Y al Meditar por largo tiempo 
Frente a sus aguas cristalinas 
Nos permite descubrir lo Esencial
De ti mismo, de la Tierra y del Cielo
Del Sol, de la Luna y de las Estrellas…

Hay una cualidad que tiene el Mar
Cuando nadamos en su superficie
O nos sumergimos en su profundidad
Si tenemos buen Dharma podemos encontrar
Al Espíritu Oceánico que nos conducirá
Por todos los niveles de Consciencia
Hasta llegar al nivel más puro y natural

Hay una y mil cualidades que tiene el Mar
Cuando ya no somos simples turistas
Ni buscamos solo “el placer” banal
Que dura solo unos momentos”
Sino que buscamos el Amor Sublime
Entonces el Espíritu del Mar percibe
Que lo respetamos y entonces
Nos permitirá profundizar y conocer
La verdadera Naturaleza del Océano

Si Meditamos frente al Mar por largas temporadas
Su Espíritu nos limpia. mas allá de nuestra piel
Permitiéndonos atravesar la zona de los karmas
Y de las emociones superfluas
Para poder experimentar el Amor verdadero
Ese Amor que no muere con el tiempo
Ese Amor que no depende de otros
Ese Amor que no es sufrido
Porque carece de ego y desea
Compartir con todos

Así como las olas del Mar vienen y van
Un día, después de mucho Meditar
El Mar nos enseña a abrazar el horizonte
Nos protege y no nos deja atrapados en el apego
Porque el Mar representa el Amor verdadero
Y el Amor es el gran Maestro del desapego
Y por tanto es la llave de la Eternidad

Hay una cualidad que tiene el Mar
Despierta en cada ser el poder de Amar
Y no existe nada que el Océano de la Inmensidad
No pueda contener, impregnar y cobijar
Con sus cálidas aguas que recibe de todos
Los valles, selvas, desiertos y montañas por igual
Porque el Mar simboliza la Totalidad

El Mar es el mayor Amante
Porque el Mar que todo lo abarca
El Mar refleja el Cielo y las Estrellas
El Mar refleja la mirada interna de los Budas
Y representa el Vacío luminoso
De la verdadera Realidad

Hay una gran cualidades que tiene el Mar
En realidad son millones de cualidades
Pero en sus primeras etapas
El Mar con sus poderes,
Las emociones, nos enseña a manejar

Lo primero es trotar sobre la playa
Y luego debemos enterrarnos en la arena
Para Purificarnos de nuestro peso kármico
De cientos, miles y millones de años

Y luego aprender bien a flotar y a nadar
Sobreviviendo a las propias emociones
Y confrontando nuestra mediocridad
Hasta tener un barco limpio, nuevo, firme y propio
Y ser el Líder de un equipo de seres
Que buscan la libertad
Para poder ir más allá de la orilla
Y navegar en altamar.

Quien ha meditado lo suficiente
Guiado por un bue Maestro
Y conoce los secretos del Mar
Ya no será más un extranjero en este mundo
Ni tampoco un tiburón depredador
Será un ser “salvado por las aguas”
Será alguien valioso y bien recibido por el agua
Muy amado por delfines, ballenas y tortugas marinas
Y se convertirá en uno con Mar
Porque ha vencido al Samsara,
La ilusión del ego

Así como el agua comprende profundo
A todos los seres
Un gran Meditante es un navegante
Del Océano Infinito
Uno que venció los miedos y los apegos
Y sólo como Meditantes llegaremos
A nuestro Hogar y comprenderemos
Los profundos secretos
Del Camino del Amor
Porque el Océano a todos los seres
Puede Amar.

Ven, ven, ven…
Hay una cualidad que tiene el Mar
Ama y deja de odiar…
Ama y deje de temer..
Ama y deja de lado tu tristeza
La vida es muy valiosa
La guerra, el odio y la negatividad mental
Es perder el tiempo que nunca volverá
Amemos para siempre...
Es mi propuesta...
Yo Soy el Espíritu de la Montaña
Yo Soy del Espíritu del Mar…
(Cóndor Blanco: Un Camino Natural)
Seminarios y Retiros en las Montañas y en el Mar
www.condorblanco

EN EL CAMBIO

El tiempo nos lleva cada pedazo de nosotros,
y es de esos pedazos que somos...;
somos lo que nos queda para ser...
Por eso estamos siempre cambiando
de esos pedazos de nosotros.

El días se va, y renacemos en otro día
de esos pedazos que somos,
del niño que se va cada vez más lejos...
Por eso todo cambia en mi percepción,
como cambio yo, tú, y el mundo.

Hoy te veo de otro punto
y te veo en otro punto distinto...
Por eso te siento infinitamente
y te amo cada vez más en el cambio,
en la percepción del amor. 

vive el momento.

                                                                  Osho

EL PACIENTE DE LA VENTANA

Dos hombres, gravemente enfermos, compartían el mismo cuarto en un hospital.
A uno de ellos lo hacían sentar una hora por día recostado en su respaldo para favorecer un drenaje. Su cama daba a la única ventana del cuarto. La cama del otro, en la otra extremidad quedaba al margen de toda posibilidad de ver hacia afuera.
Los enfermos, tanto como podían, pasaban horas conversando desde sus camas, evocando sus familias, sus trabajos, sus amigos, sus viajes…
Cuando sentaban al enfermo de la ventana en su cama, éste pasaba su hora de tratamiento describiendo a su compañero lo que veía al exterior. Había un hermoso bosque en donde frecuentemente se veían animales.
Un lago en donde los cisnes nadaban y los niños entusiasmados hacían navegar sus barquitos a vela. Un césped y un jardín en donde se diría que las flores habían sido coloreadas por el arco iris. El enfermo del otro extremo del cuarto, desde hacía días había comenzado a vivir de nuevo a través de las animadas escenas descritas por su amigo de la ventana. Este le contaba que los jóvenes enamorados caminaban unidos por el brazo. Más lejos dos esposos se divertían con sus niños haciendo volar un barrilete.
Y ahora, cosa inesperada, una banda de músicos uniformados con vivos colores pasaba a lo largo del lago atrayendo los paseantes. Claro que la ventana cerrada impedía a los enfermos oír la música. Lástima, pero evidentemente y a juzgar por el entusiasmo de la gente descrito por el relator, debían tocar muy bien. Mientras el hombre de la ventana describía las imágenes que desfilaban ante sus ojos, el otro cerraba los suyos e imaginaba las pintorescas escenas. Los días y las semanas pasaban, y cada día el hombre del fondo del cuarto esperaba con cierta ilusión las descripciones de su amigo.
Una mañana, la enfermera llegó para lavar a los pacientes, y encontró con tristeza el cuerpo sin vida del enfermo de la ventana que se había ido paciblemente durante el sueño. Llamó a los dependientes del hospital para que retiraran el cuerpo.
Tiempo después, y tan pronto como le pareció oportuno, el otro enfermo, no sin tristeza pidió a la enfermera si podía desplazarlo al lugar de la ventana. Esperaba ver por sus propios ojos las coloridas imágenes que durante tantos días su amigo le había transmitido.
La enfermera, contenta de poder proporcionarle ese servicio, lo cambió de lugar, y en cuanto constató que el enfermo estaba cómodo lo dejó sólo.
Lentamente éste se deslizó en su cama, hasta lograr incorporarse lo suficiente para mirar a través de la ventana. Pero para su inesperada sorpresa, delante de él y pocos metros hacia afuera, se interponía un enorme muro blanco.
Contrariado, el enfermo preguntó más tarde a la enfermera, cuál razón habría llevado a su compañero fallecido a describirle tantas falsas escenas. “Imposible que las viera”, contestó la enfermera, su compañero era ciego, y evidentemente no podía ni siquiera ver el muro de enfrente. El inventó todo, porque seguramente deseaba comunicarle a usted la alegría de vivir.”
Hacer felices a los otros es el secreto de la propia felicidad. La economía de la alegría es extraña.
Un dolor compartido se reduce a la mitad, pero la felicidad compartida se multiplica al doble.

A los que ya no están.

Tus manos ajadas y agrietadas por el trabajo, me enseñaron el valor del mismo. 
Son tus manos fruto del esfuerzo, de la lucha, de la rebelión a mano alzada .Son tus manos desgastadas, el símbolo de la buena voluntad,
 y tus dedos, los matriarcas y patriarcas que lograron nuestra unión.
Tus surcos en la frente, son autopistas que te llevarán directamente al cielo de los justos, sin pagar peaje y sin necesidad de ningún permiso de conducción.
Tienes todo el pasaje gratis por ser un ángel encorvado, vapuleando por el paso del tiempo. Un ángel victorioso ante los malos tiempos.
Has vencidos a los malévolos inviernos. Me diste calor con la estufa de tu corazón. Me embriagaste con tus historias de antaño María Castaño y tus refranes tan chispeantes como ciertos. Me hiciste crecer sin dictaduras, haciéndome elevar el vuelo con decisión y firmeza, sin bajar la vista al ras del suelo. Siempre decías, que el impulso se toma hacia arriba, hacia atrás no se mira ni para recular. Me dictaste la lección con sensibilidad, nunca con imposición.
Dejaste que me equivocara, sólo se aprende con equivocación.
Dejaste que me dañaran, sólo se fortalece uno con el dolor.
Dejaste que me perdiera, sólo se encuentra uno tras mucha desolación.
Pero jamás de los jamases, dejaste de amarme tal y cual soy.
Me fortaleciste en mi propio amor, diciéndome que el amor más grande, me lo tengo que inspirar yo; que la mar está repleta de peces y que no hay que llorar por ningún tiburón. Que nacemos solos, acompañados en familia, y que ese nexo es indestructible de por vida.
Me descubriste la sencillez y belleza de la vida, que reside en cosas sencillas; que se esconde en todo lo naturalmente vivo, que siempre hay que cuidar y respetar.
Me pediste no juzgar, todos tenemos una vida, y no hay porque hablar mal de los demás sin conocer las causas que le lleven a hacer tal o cual.
Me enseñaste a saborear el instante, sin pedir más, sin soñar con más; agradeciendo cada rayo y cada mano que se preste a acariciar.
Me enseñaste tanto y tanto. Lo tengo en mi grabadora particular, todo grabado, todo sellado.
Cuando me llegue el día, si por lo que sea te veo, te diré sinceramente lo que logré con esmero, lo que se me quedó en el tintero.
Mientras tanto, te extraño; creo que te gustaría ver mi estado,- me siento feliz y en paz -.
Mientras tanto voy avanzando, con tu recuerdo de la mano, con tu amor como candil, con vuestros nombres como guías.
A mi padre y abuela María
                                                                   María Amparo Lamas Abella

“UN LUGAR LEJANO DONDE AMAR”

Cuando nacieron mis sueños me sentí muy feliz por que descubrí que había un lugar lejano donde amar, habían pasado tres inviernos desde que conocí la palabra amor en el bosque de mi corazón habitaba el perfume de su pasión desde entonces había procurado ser solo el hombre mas soñador del universo.
Habíamos sido los dos seres mas felices durante los tres primeros años 
ambulando solitarios por los anillos del espacio atravesamos el extenso sistema solar, con constelaciones tupidas que apenas si lograba filtrarse la oscuridad todo parecía tan bello como cristales celestes todo era silencioso, el rumor de nuestras voces era lo único que se escuchaba en eco.
Encontramos el primer lugar donde ella quiso descansar y para que se sintiera bien la complací de inmediato, me puse a investigar donde estaba ubicado y mi sorpresa fue que estábamos en el planeta Marte era como una naranja flotante todo era lleno de paz y tranquilidad donde podíamos brindarnos todo nuestro amor, pero había algo que no me parecía éramos los únicos habitantes después de varias horas ya no había mas que hacer en el planeta rojo lo que mi corazón me hizo hacer fue que me le acercara a su oído derecho exclamándole una poesía de amor como el color rojo del planeta que ella descubrió, nos marchamos de Marte para hacernos a una luz azul que se observaba a lo lejos caminamos hacia la luz llamativa que brillaba como los ojos de mi amada, y al llegar cual fue la sorpresa que estábamos pisando el suelo de Venus hizo estallar mis llamas secretas de la ilusión me sentía lleno de tranquilidad, mis nostalgias habían sanado en la gran luz estelar, todo lucia como un bello jardín mi alma se enamoro mas de la persona que me acompañaba a ese planeta místico mis labios parecían de fuego tras la luz pálida de Venus con un fuerte viento de la atmosfera prometí ni un momento dejarla de amar y decidimos marchar hacia otro lugar.
Tras unos instantes de caminar una estrella fugaz con estela de fuego se observaba en una lejana silueta. Y con su aliento nos hizo una pregunta, diciéndonos pueden pedir un deseo ya que en el espacio la paz han encontrado, en un instante no pude pensar mas y mi deseo grite escuchándose a los cuatro vientos le pedí que en el mundo ya no existiera desamor cambiando las espadas por roas y que nuestro amor creciera aun mas en mi corazón, mientras se observaba su fuego escuchamos su voz aguda diciéndonos tu sátira hoy se cumplió, nos quedamos impresionados de lo bello que era el universo decidimos seguir en marcha conociendo mas de lo hermoso que nos mostrara el espacio donde por fin pude llegar amar a solas a mi hermosa amada.

Y seguimos paseando por el espacio azulenco cuando a lo lejos observamos un bello espiral quien se presento como “hombro de caballo” nosotros asustados le volvimos a decir que como se llamaba y el sonrientemente contesto soy la constelación de Andrómeda las personas solo pueden verme en otoño y ustedes dos seres pequeños has sido afortunados de conocerme y solo pregunto que cual era nuestro destino y asustados le contestamos que ya queríamos volver a casa solo paseábamos por unos instantes por que en los lugares lejanos era donde se podía amar aun mas, y respondió aun están lejos de tierra pero le voy a dar ordenes a la constelación pegasus que los guie por el camino mas corto solo tengan mucho cuidado por que hay muchos agujeros negros en el camino y sigan disfrutando del amor en el espacio.
Siendo guiado por pegasus nos acercamos al cuerpo celeste mas bello del espacio todos los enamorados lo conocían como luna un lugar mágico lleno de claridad pero a la misma vez con mucho frio, en ese mismo lugar conocimos a dos seres muy pequeños de color verde claro que se presentaron como Ray y Yubiri dos pequeños muy amigables, la única pregunta que nos hicieron fue si éramos terrícolas, por supuesto no hubo respuesta el marcianito algo extrañado se mira con su colega y vuelve a esperar la respuesta, lo único que le pude decir a mi amada en ese instante fue somos dos en una sola persona pero estamos a una gran distancia de casa y eso es nuestro principal rival tu vestido negro lo miro increíble con la enorme luz que nos brinda nuestra hermosa luna pero algo me dice que tenemos que volver, en ese instante decidimos regresar a casa pero ese lugar era mágico no quería salir de el, era un lugar donde se ocultaban los secretos de mi almohada cada cicatriz de nuestro amor en ella sano al marcharnos de la luna sentía que mis sueños se desvanecían y la realidad caía con mi propio peso aun así daría todo lo que yo tenia por seguir viviendo ese sueño por unos instantes me sentí libre con mi amada aun estaba soñando con mis ojos abiertos, cuando con un eco se escucha a los dos seres de color verde es hora de irnos los pasaremos dejando a su planeta decidimos regresar a casa pero los bellos momentos fueron fue el instante adecuado para que la boca de mi corazón hablara por todo lo bello que sentía, solo perdimos el rumbo por unos momentos nuestro corazón fue el que nos hizo caminar sobre preciosos instantes, aferrándome mas de la sonrisa de mi amada las lagrimas solitarias que un día derrame por ella desaparecieron en el espacio cuando regresaba al planeta con vida en segundo ya estaba pisando tierra regrese a ser el de antes con la misma alegría el mismo entusiasmo pero aprende que en un lugar lejano es mejor para poder amar...

Hay personas que por muy lejos que estén. Cuando vuelven parece que jamás se marchan, y cuando marchan dejan un hueco abierto para a su regreso ocupar de nuevo su lugar...

                                           Autor: Ceuleman Jossimar Villacinda

LA LUNA

 En mi jardín se cuentan las hojas no las rosas, En mis noches se cuentan las estrellas no las nubes, En ella se cuentan sus sonrisas no sus lagrimas, ¿De qué color es la tristeza? preguntó la estrella a la luna, Es del color que toma el mar al acostarse el sol en su regazo, un color rojizo, ¿De qué color son los sueños? Los sueños son del color del amanecer con la esperanza a flor de piel, ¿De qué color es la alegría? La alegría es del color de la LUZ mi pequeña estrella, ¿Y la soledad, de qué color es? la soledad es de color violeta, donde se espera el cambio, ¿Y el AMOR?, me olvidaba preguntarte ¿de qué color es el AMOR?, Del color del rayo rosa, como Lady Rowena, donde, desde tu corazón envías continua vibración de amor, respondió el luna, ¿De qué color es la compasión? La compasión es del color de la luna, cuando hay luna llena una lágrima moja mis mejillas y estoy triste por el dolor… Ayúdame a contar estrellas y de una en una, pongamos nuestros anhelos, en COLOR DORADO, El Color de la Luna, tomado de "El caballero de la Armadura Oxidada"

las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza

La gente en Occidente piensa de los espacios sagrados que son lugares designados como santos, iglesias o templos, o tal vez un lugar hermoso en la naturaleza.
El chamán entiende que él o ella puede crear un espacio sagrado en cualquier lugar y en cualquier momento, al centrar la atención y el poder de convocar a los cuatro puntos cardinales y la Madre Tierra y el Sol Padre. De este modo, el sabio es capaz de entrar en relación con los cuatro principios chamánicos de organización del mundo: Sur como el lugar de la serpiente; Oeste como el lugar del jaguar, del Norte como el lugar de los colibríes, y el Este como el lugar del águila.
Los sabios creen que estos arquetipos de origen animal son más que símbolos, son energías primordiales con cualidades y poderes propios.
Cada uno de estos animales pueden ser vistos como la representación de una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, descripta por la física como las fuerzas de la gravedad, el electromagnetismo, la fuerza nuclear fuerte y débil. Los biólogos también reconocen que toda la poesía de la vida está escrita con un alfabeto que contiene sólo cuatro letras: las cuatro letras o pares de bases, del ADN. La única diferencia entre el punto de vista chamánico, de la física y del biológico es que los sabios creen que pueden convocar e interactuar con estas fuerzas de la naturaleza, efectivamente en comunión con la biosfera.
Por esta razón, los chamanes siempre comienzan sus meditaciones y ceremonias mediante la creación de un espacio sagrado. Incluso si usted no usa las palabras en la oración a continuación, dirigase a cada uno de los cuatro puntos cardinales y sienta una conexión con cada uno de los arquetipos de los animales. Ayude a su cerebro, educado y lógico, a entender que estas son personificaciones de las antiguas fuerzas de la naturaleza.
A medida que se da permiso para conectarse con las cuatro direcciones cardinales, el cielo y la tierra, imagine la red luminosa que lo conecta con la naturaleza y toda la vida. El espacio sagrado es santo y seguro.
Usted puede imaginarlo como una cúpula brillante por encima de la sala en la que se encuentra. Este es un espacio tangible, donde usted puede bajar las defensas de su cerebro más viejo, es un lugar donde usted puede elevarse por encima de su conciencia depredadora.
Usted puede notar que los demás sienten la tranquilidad y la belleza de este espacio, también, como se desactiva el conflicto y hace la conversación fácil y significativa.
Crear un espacio sagrado es un experimento en el poder de la intención que le permite convocar a las facultades curativas de la naturaleza y entrar en una relación correcta con todas las fuerzas de la creación.

...ALMA

... ALMA…!!!

Hoy el alma duele, siento sus lamentos y no sé como consolarla.

Le hablo con ternura pero no escucha, le grito y se silencia aún más.
Me quedo quieta intentando que me vea más no hay caso se escabulle.
Quejas en la piel, quejas en las manos…quejas.
Y la dejo tal vez se canse y deje de hacerlo...pero no.
Entonces
Me siento, me acomodo y cierro los ojos.
Y en ese preciso instante ella se queda quieta.
No puedo estar así eternamente le digo.
Se hace la que no me escucha y me esquiva.
Entiendo el juego y…juego.
Dejo que se manifieste
Dejo que llore
Dejo que proteste
Dejo que se acurruque
Dejo que haga
Entonces
Suavemente me acerco
Desconfía
Pero lo hago lentamente
Primero me mira de reojo
Luego una mirada corta
Luego una mirada
Nos miramos y por un rato sólo eso.
Luego un suspiro profundo y eterno
Calla y observa…soy su reflejo
De a poco acorta las distancias
Se acerca
Me abraza
Cálida y serenamente
Quedamos así pegadas…no sé por cuánto tiempo
Y al separarnos me sentí mejor
E hice lo debido
Lo escribí.
Ella me dijo cuéntalo todo
Tal vez alguien más no sepa
Que el alma habla.
Y que escucharla
Es la única manera de sanarla.

Lourdes Mar Tornadu
LMT.